viernes, 12 de agosto de 2011

Quienes somos los Trinitarios?

¿QUIENES SOMOS LOS TRINITARIOS?

La Orden de la Santísima Trinidad y de la Redención de Cautivos (Trinitarios) es una familia religiosa fundada en 1198 por el francés San Juan de Mata (1154-1213), con regla propia, aprobada por el papa Inocencio III el 17 de diciembre 1198 con la bula Operante divine dispositionis. Es la primera institución oficial en la Iglesia dedicada al servicio de la redención de cautivos con las manos desarmadas, sin más armadura que la misericordia, y con la intención de devolver la esperanza a los hermanos en la fe que sufrían bajo el yugo de la cautividad. La tradición trinitaria considera a san Félix de Valois cofundador de la Orden y compañero de Juan de Mata en el desierto de Cerfroid, en las cercanías de París. En Cerfroid se estableció la primera comunidad trinitaria y se la considera casa madre de toda la Orden.

Tras superar distintas vicisitudes históricas, hoy la Orden de la Santísima Trinidad cuenta 811 años de historia y tiene una larga historia que contar y futuro que descubrir. Pablo VI se lo recordaba así a los Trinitarios en 1975: “Vosotros ¿para que habéis nacido? Habéis nacido para la liberación de las personas, de las clases, de los ambientes que no gozaban de la libertad. Esto es signo, entonces, de que vuestra fórmula es no solamente superviviente de todas las mareas, de todas las tempestades de la historia pasada, sino que se afirma, se confirma con modernidad, con una actualidad que es verdaderamente digna de toda aprobación y maravilla por lo que vosotros representáis de historia y de pasado, y de esperanza maravilla por lo que representáis de actual y de futuro”

SAN JUAN DE MATA


San Juan de Mata, fundador de la Orden, funda un original proyecto de vida religiosa en la Iglesia que conecta el misterio trinitario y la redención de los cautivos: la Orden es “Orden de la Santísima Trinidad y de la redención de cautivos”, las casas de la Orden son “Casas de la Santa Trinidad para la redención de los cautivos”, y los hermanos de Juan de Mata son “Hermanos de la Santa Trinidad y de la redención de cautivos”.

De hecho, la redención de cautivos constituyó, a lo largo de siete siglos, la tarea institucional primaria de la Orden Trinitaria. Sostenidos por autoridades eclesiásticas y civiles, con la colaboración de hermanas trinitarias, cofradías y muchos voluntarios, los trinitarios realizaron numerosos rescates durante los siglos XIII-XV. Durante el siglo XV la actividad más intensa se desarrolla desde España en favor de los cautivos del norte de África.

Los trinitarios calzados, desde Francia, organizaron unas setenta operaciones de rescate en los siglos XV-XVIII, con la liberación global de al menos 6.000 cautivos. Desde Portugal de 1558 a 1778 promovieron una cincuentena de redenciones, con el resultado de, al menos, 11.200 cautivos liberados. Desde España, los trinitarios de Castilla y Aragón lograron rescatar durante los siglos XVI-XVIII unos 20.000 cautivos, a los que hay que añadir los liberados por los administradores trinitarios de los hospitales de Argel y Túnez. Gracias a la intervención de los redentores trinitarios, Miguel de Cervantes, padre de la literatura española, pudo ser rescatado en 1580 de su cautividad en Argel. Los cronistas de la Orden atribuyen, globalmente, a los trinitarios calzados de España, Portugal, Francia e Italia unos 90.000 cautivos rescatados.

De los trinitarios descalzos se conocen los rescates efectuados por las tres provincias españolas: de 1625 a 1769, 24 redenciones, con un total de 4.893 cautivos liberados. Los descalzos de las provincias centroeuropeas en los siglos XVII-XVIII realizaron unas 50 operaciones de rescate, dando libertad a más de 5.000 cautivos. También desde Italia se efectuaron rescates, cuyo número se desconoce.
La última fase de la actividad redentora corresponde al siglo XIX. Los trinitarios italianos liberaron a varios centenares de niños esclavos en Egipto y en Somalia. El último rescate se efectuó en 1905, con la liberación de una familia de doce miembros en Benadir.

El símbolo de la Orden es la Cruz Trinitaria, que presenta dos versiones: Una primera versión de cruz "patada", cuyos extremos presenta unos ensanches que semejan "patas", con la misma disposición vertical roja solapada a la horizontal azul. Una segunda versión de cruz de franjas sencillas, que consiste en una franja roja vertical, superpuesta a otra azul horizontal, ambas del mismo tamaño. Hay un tercer color, que pasa desapercibido muchas veces, que es el blanco, como fondo donde se traza la cruz bicolor. Este es el sentido que presentaban los primeros hábitos de la Orden, que se acompañaban de un escapulario de color blanco, que disponía de una abertura para introducir la cabeza y dejaba caer hacia la espalda y hacia el pecho sus extremos; en la parte delantera figuraba la cruz bicolor.

Según el patrimonio histórico de la Orden, los tres colores tienen un indudable simbolismo hagiográfico: el blanco (fondo o englobante), el azul (horizontal o yacente) y el rojo (vertical o descendente); colores identificadores de las tres personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, respectivamente, como elementos fundamentales de la Orden. Las dos aspas que se cruzan, no se funden en el centro, sino que se solapan entre sí y sobre el fondo, indicador de que las Personas son distintas y se diferencian; pero todas forman un mismo Todo.

San Juan Bautista de la Concepción: la Reforma Trinitaria

La Reforma de la Orden Trinitaria fue obra de san Juan Bautista de la Concepción (1561-1613), fallecido en Almodóvar del Campo (C. Real) el 10 de julio de 1561 y fallecido en Córdoba el 14 de febrero de 1613. Fue canonizado por Pablo VI el 25 de mayo de 1975, y propuesto a la Iglesia como un santo de la renovación. En Valdepeñas (Ciudad Real) se establece la primera comunidad de trinitarios descalzos. Con el breve Ad militantes Ecclesiae (1599) el papa Clemente VIII da validez eclesial a la Congregación de los Hermanos Reformados y Descalzos de la Orden de la Santísima Trinidad, instituida para observar con rigor la Regla de san Juan de Mata, y volver a los orígenes de la fundación.
Hoy la única rama de trinitarios que existe es la fundada por san Juan Bautista de la Concepción, pues los trinitarios calzados desaparecieron en 1897, con el fallecimiento de su último superior general, padre Antonio Martín y Bienes.

San Juan Bautista de la Concepción fundó 18 conventos de religiosos y uno de religiosas de clausura. Vivió y transmitió a sus hijos un intenso espíritu de caridad, oración, recogimiento, humildad y penitencia, poniendo especial interés en mantener viva la entrega solidaria a los cautivos y a los pobres. La relación de los trinitarios con la Trinidad, como centro vital y fuente de la caridad que redime, es un tema central en sus vivencias y enseñanzas.

Aunque poco conocido en la literatura mística española, san Juan Bautista de la Concepción está entre los grandes escritores místicos españoles del siglo de Oro. La Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) ha publicado cuatro grandes volúmenes de su obra. Se trata de un autor con una deuda histórica, pues si bien tiene el puesto que se merece en los altares, no se le ha colocado aún en la hornacina del altar de la literatura espiritual que le corresponde.

En la obra literaria de Reformador trinitario se encuentra toda clase de materias espirituales. Su personal vivencia de la unión mística le dicta profundos tratados sobre la unión con Cristo, los dones del Espíritu Santo, la experiencia de la cruz y el conocimiento espiritual Su doctrina espiritual se orienta a la unión personal con Dios Trinidad, presente en lo más profundo del alma. Para él la perfección está en abandonarse al amor transformante de Dios. La santificación del creyente es el proceso de asimilación a Cristo crucificado. Cristo es nuestro ideal, nuestro camino; su cruz, nuestra cruz, es la fragua de la santidad. Juan Bautista de la Concepción es un escritor original y profundo en las ideas, popular y rico en la expresión. Tiene una prosa armoniosa, con largos periodos, tintada de humor, de anécdotas, de ejemplos y referencias al reino vegetal, mineral y animal. Domina y conoce a los santos padres de la Iglesia y la Biblia y es su referencia obligada y constante. Quien se adentra en los surcos de su obra literaria fácilmente descubre una simbiosis de Cervantes y Juan de la Cruz.

Actualmente los Trinitarios se preparan para conmemorar, en el año 2013, el V Centenario de la muerte de su Reformador, san Juan Bautista de la Concepción.

FIGURAS TRINITARIAS

La semilla trinitaria sembrada por san Juan de Mata ha dado abundantes frutos de santidad a la Iglesia:

San Félix de Valois, santo (+1212), íntimo colaborador de san Juan de Mata, uno de los ermitaños que constituyeron la primera comunidad trinitaria de Cerfroid, cofundador de la Orden Trinitaria.

San Juan Bautista de la Concepción, santo (1561-1613), nacido en Almódovar del Campo (Ciudad Real), místico y escritor, reformador de la Orden Trinitaria, maestro de vida espiritual, testimonio de vida de oración, penitencia y apostolado. Sus restos descansan en el convento de los Padres Trinitarios de Córdoba.

Beato Marcos Criado, beato (1522-1549), nacido en Andújar (Jaén), predicador de la fe cristiana por tierras andaluzas, mártir del Evangelio.


San Simón de Rojas, santo (1552-1624), nacido en Valladolid, una vida dedicada a la enseñanza y al gobierno de sus hermanos. Consejero de grandes personajes de la Corte Española, gran apóstol de la devoción a la Virgen María, fundador de la Congregación del Ave María para el servicio de pobres y enfermos; institución que aún existe en la Plaza del Doctor Cortezo de Madrid.

Fray Tomás de la Virgen, venerable (1587-1647), nacido en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), consejero de papas, obispos y gobernantes, modelo de esperanza desde el misterio del dolor, hizo de su larga enfermedad lugar de anuncio de Cristo crucificado. Sus restos descansan en la Iglesia de los trinitarios de Valdepeñas (Ciudad Real).

San Miguel de los Santos, santo (1591-1625), nacido en Vic (Barcelona), figura señera de la mística española, maestro de literatura espiritual, patrono de la juventud trinitaria y de la diócesis de Vic (Barcelona), considerado por la devoción popular abogado contra el cáncer.

Marcela de San Félix, (1605-1687), nacida en Madrid, hija de Lope de Vega, trinitaria de clausura del monasterio de Madrid, de vida santa, una de las principales escritoras líricas femeninas del S. XVII español.

Ángela María de la Concepción, sierva de Dios (1649-1690), reformadora de las trinitarias de clausura, fundadora del Monasterio de Trinitarias Descalzas de El Toboso, escritora mística.

Teresa Cucchiari, venerable (1734-1801), terciaria trinitaria, fundadora de las religiosas trinitarias de Roma, una vida entregada a la educación de las niñas pobres.
Ana María Taigi, beata (1769-1837), esposa y madre de familia, terciaria trinitaria, mujer de gran vida mística, ejerció admirables obras de caridad con los pobres e indigentes, patrona de la Acción Católica Femenina Italiana.

Isabel Canori Mora, beata (1775-1825), esposa y madre de familia, terciaria trinitaria, mártir del amor fiel en la vida de matrimonio, exponente cumbre de la vida mística.

Miguel Ferrer, (1770-1857), religioso trinitario ejemplar, fundador de las Trinitarias de Mallorca, escritor periodista, defensor de los derechos humanos.

Francisco Méndez Casariego, venerable (1850-1924), sacerdote diocesano de Madrid, fundador de la congregación de Hermanas Trinitarias de Madrid, vida entregada a la liberación de la juventud necesitada. Los hogares de acogida por él fundados son una “puerta siempre abierta” para las jóvenes que llaman a sus puertas.

Mariana Allsop, sierva de Dios (1854-1932), confundadora de las Hermanas Trinitarias de Madrid, una vida de madre entregada a las chicas abandonadas y sin hogar.

Ángela Austch, sierva de Dios (1900-1944), religiosa trinitaria de Valencia, testigo de la caridad heroica en los campos de concentración de Ravensbrück y Auschwitz, donde murió.

Giuseppe Di Donna, siervo de Dios (1901-1952), religioso trinitario, obispo misionero, dedicado con celo a la evangelización de Madagascar, miembro del primer grupo de misioneros trinitarios llegados a la isla malgache en 1926.

Domingo Iturrate, beato (1901-1927), nacido en Dima (Vizcaya), testigo joven del amor de Dios en el cumplimiento perfecto de los actos sencillos de la vida ordinaria de comunidad, modelo de vida religiosa.

Félix de la Virgen, venerable (1902-1951), modelo de religiosa y humildad, formador de religiosos, predicador popular.

Mariano de San José Altolaguirre y nueve compañeros mártires, beatificados en Roma el 27 de octubre de 2007.

Isabel de la Trinidad (1693-1774), fundadora del Beaterio de la Santísima Trinidad de Sevilla para la atención de las niñas huérfanas, Trinitarias de Sevilla.

Eva Lavalliere, sierva de Dios (1866-1929), religiosa trinitaria francesa, que se convirtió al catolicismo, luego de vivir una vida disoluta como actríz de vaudeville.

Son también siervos de Dios: Juan del Águila, Juan de Palacios y Bernardo de Monroy, mártires de Argel y Pedro Garrido, terciario trinitario..

Que hacemos los Trinitarios?

¿QUE HACEMOS LOS TRINITARIOS?

A partir de la reforma del Concilio Vaticano II, la Orden Trinitaria inició un fuerte proceso de renovación, de búsqueda de la propia identidad, de recuperación del carisma del fundador y de desarrollo de la propia misión redentora en respuesta a los signos y a los retos del último cuarto del siglo XX.

Las nuevas Constituciones definen los elementos esenciales de la identidad trinitaria: la unidad originaria, carismática, de mística trinitaria y servicio de redención y misericordia, con la Santísima Trinidad como fuente inagotable de la caridad que se traduce en el servicio de la redención y misericordia: "Gloria a Ti Trinidad y a los cautivos libertad". La vivencia de la Trinidad sintiendo la vocación trinitaria como llamada a ser signos del misterio del Dios cristiano dando testimonio personal y colectivo de que el Dios de Jesús es amor, libertad, comunión, Trinidad, el Dios de los hermanos en cautividad. El servicio de liberación realizado en formas diversas: escuchando las nuevas cautividades desde donde vuelven a oírse los gemidos que llegaron al corazón del fundador.

  1. SECRETARIADO TRINITARIO
El Secretariado Trinitario de la Provincia de España Sur, con sede en Córdoba, se ocupa de: Propagar el conocimiento de la espiritualidad trinitaria, la devoción y culto a la Santísima Trinidad y a los santos de la Orden. Propiciar la reflexión en torno al misterio trinitario, en línea del carisma redentor. Promover y animar las cofradías trinitarias y los grupos de antiguos alumnos trinitarios. Editar la revista “Familia Trinitaria”, medio de información de la provincia de España Sur, cuidar la presencia en los medios de comunicación, publicar obras sobre distintos temas trinitarios: historia y espiritualidad, biografías de figuras trinitarias, cuadernos de formación trinitaria para laicos, actas de congresos, y producir distintos soportes de propaganda trinitaria institucional y medios publicitarios de promoción de la imagen corporativa trinitaria: imágenes, estampas, carteles, llaveros, cruces, trisagios...

Están en el ámbito de este secretariado las relaciones institucionales con el Secretariado Trinitario General, la organización de los Congresos Trinitarios de Granada (junto con el Secretariado de Formación), las Jornadas del Reformador, los encuentros de formación para las Cofradías Trinitarias, el Centro de Estudios san Juan Bautista de la Concepción, el sitio web www.trinitarios.net (en coordinación con la Secretaría Provincial), la Delegación Provincial de Justicia y Paz y la presencia en la Comisión Provincial para los Centenarios de 2013.

  1. PARROQUIAS TRINITARIAS
La Orden Trinitaria surge en la Iglesia con una misión evangelizadora y liberadora. Está para desvelar el verdadera rostro de Dios Trinidad: un Dios Padre, rico en misericordia, que envía a su Hijo para redimir al hombre con la fuerza del Espíritu que es la comunión de ambos. Está para fortalecer la fe de los débiles y liberar a los cautivos, dignificar a los marginados y dar esperanza a los pobres.

EI origen de esta Misión, está lógicamente, en Jesús de Nazaret, el Gran Libertador, que «pasó por la vida haciendo el bien y liberando a los oprimidos», que «ungido por el Espíritu del Señor vino a anunciar la Buena Noticia a los pobres, la liberación de los esclavos y el Año de Gracia para todos»; que quiso identificarse con los más humildes declarando que «hacemos a EI lo que a ellos hacemos».

La Orden Trinitaria ofrecía a la Iglesia sus dos tipos de apostolado: el hospitalario-redentor y el ministerial-pastoral, al optar por ser Orden clerical. Constituía, así, una doble novedad: la una que era compartida con otras órdenes hospitalarias del siglo XII, y la otra que es exclusiva, ya que la Orden Trinitaria es la primera que nace en la Iglesia con el expreso propósito de dar libertad a los cautivos cristianos.

Características de una parroquia trinitaria evangelizadora-redentora



Será Buena Noticia para todos por el anuncio del Dios Amor, de la Trinidad Redentora. EI Dios vivo siempre se revela en la Biblia como un Dios Liberador, Defensor del pobre y del cautivo, el Dios del Éxodo y los Profetas, que interviene con amor gratuito en los "acontecimientos salvíficos" de la historia, porque es un Dios encarnado en ella.

Será Buena Noticia por su compromiso con la justicia, por el interés por la liberación integral del hombre y de la mujer.

Será Buena Noticia por ser una Comunidad encarnada en la vida del pueblo, los ambientes y las culturas; sensible a los signos de los tiempos, al clamor de los que sufren opresión, para ser voz de los que no la tienen, de este modo, cercana a la humanidad cautiva, es, dentro de ella, germen de libertad y de esperanza.

Será Buena Noticia si es creadora de comunión y fraternidad, según el modelo de la Trinidad: "Ia gracia de nuestro Señor Jesucristo, el Amor del Padre y la Comunión del Espíritu Santo". Según el modelo de las primeras comunidades cristianas.

Será Buena Noticia por su talante misionero desde el anuncio explícito e íntegro del Evangelio; desde la denuncia valiente de las causas que generan pobreza, miserias, esclavitudes.

·         Porque acoge con amor y respeto a los alejados que se acercan a pedir los sacramentos del bautismo, primera comunión, matrimonio, funerales...
·         Porque sabe humanizar para evangelizar; porque sabe descubrir los "gérmenes de la fe" de cada a persona y apreciar los valores humanos en ella encerrados.
·         Porque está comprometida en los problemas de la gente y trata de darles solución escuchando y mojándose por ellos, haciéndose presente con religiosos, religiosas y laicos en los ambientes más alejados, fronterizos de la marginación y la increencia.
·         Porque refuerza la formación permanente y continuada de los niños, jóvenes, adultos, tercera edad...

Será Buena Noticia por saber estructurarse como Comunidad de comunidades en la aceptación y atención de todos los movimientos y grupos eclesiales.

Será Buena Noticia porque estimula a la corresponsabilidad en la labor pastoral y misionera de la Iglesia Universal, de modo especial con las Misiones Trinitarias de Madagascar y del Vicariato de América Latina.

Será Buena Noticia porque es solidaria con los perseguidos por la fe y la justicia.

Será Buena Noticia si la Pastoral Juvenil y Vocacional ocupa un lugar importante en las prioridades del Proyecto Parroquial. Los jóvenes nos piden y exigen que estemos atentos a sus necesidades, inquietudes y expectativas; necesitan un acompañamiento personalizado; nos reclaman modelos y estilos de vida que sean referentes para su crecimiento humano y cristiano. Esto nos obliga a preparar agentes de pastoral juvenil que puedan llevar a cabo esta tarea.

La dimensión vocacional es parte esencial de nuestra Pastoral Juvenil y Vocacional. Es necesario ofrecer a los jóvenes diferentes alternativas cristianas que respondan a sus inquietudes e interrogantes; presentarles la gran riqueza de los distintos carismas que existen en la Iglesia y, de modo especial, ofrecerles el Carisma Trinitario y su espiritualidad, como un estilo de vida que llena y que hace posible llevar a los nuevos cautivos la liberación de Cristo. Para ello será muy importante crear en nuestras Parroquias un Movimiento Juvenil que se vaya formando en el Carisma Trinitario y asuma compromisos de liberación.

  1. PASTORAL PENITENCIARIA
"Vosotros, los trinitarios, fuisteis fundados para la liberación de las personas y de los ambientes que no gozaban de libertad... Hay que liberar a los esclavos, a los pobres, a los oprimidos... Es una señal de que vuestra fórmula no solamente sobrevive a todas las mareas, a todas las tempestades de la historia pasada, sino que se afianza y se presenta con una modernidad, con una actualidad que es verdaderamente digna de toda aprobación. Me maravillo por lo que vosotros representáis de histórico y de pasado, y de esperanza; me maravillo por lo que vosotros representáis de actual y de futuro" (Pablo VI. 9/1/1974)

Estas palabras nos devuelven a la realidad actual y nos hacen comprender que la Orden Trinitaria, fundada para la liberación, no sólo es historia, también es presente y futuro. La inspiración de Juan de Mata hunde sus raíces en un espíritu genuinamente evangélico, en la caridad redentora.

La confianza que nos muestra la Iglesia nos impulsa a seguir en el camino de la renovación y del discernimiento, iniciado a partir del Concilio Vaticano II, y que nos lleva a dar respuestas desde el carisma original de Juan de Mata, escuchando el clamor de los nuevos cautivos, leyendo los signos de los tiempos e interpretándolos a la luz del Evangelio y del carisma redentor de Orden.

Una de las respuestas carismáticas que, en la actualidad está dando la Orden y la Familia Trinitaria a las nuevas esclavitudes es la atención que se está prestando a las víctimas que generan las estructuras sociales, políticas y económicas, radicalmente injustas. Esta injusticia institucionalizada está generando múltiples formas de marginación y pobreza, con el resultado consiguiente de que esas víctimas se ven abocadas inexorablemente a la delincuencia y a la cárcel.

El submundo de la prisión está llamando a nuestra puerta. Esta realidad sangrante está exigiendo respuestas humanizadoras, dignificadoras y liberadoras.

Desde la Pastoral Penitenciaria, que gira en torno a tres ejes fundamentales, humanización -evangelización, liberación y reinserción, los trinitarios estamos inmersos en un pro-ceso irreversible que nos lleva a estar presentes en la vida de aquellos que sufren la esclavitud, en cualquiera de sus formas, perdiendo parte del valor esencial de su libertad, ofreciéndoles alternativas que les ayuden a recuperar su dignidad, los valores humanos y la fe como medios imprescindibles para que lleguen a ser personas realmente libres.

El objetivo de la Pastoral Penitenciaria en la Provincia es “ser signos del mensaje redentor de Cristo y de la Iglesia, ofreciendo, desde el estilo de Juan de Mata, la fuerza liberadora y transformadora del Evangelio, con el fin de ayudar a los hombres y mujeres encarcela-dos a recuperar su dignidad como personas, a desarrollar en sus vidas los valores huma-nos y a descubrir su condición de hijos de Dios”.
Y este objetivo lo especificamos en los tres elementos de:
·         Evangelizar: Ofreciendo a internos e internas el mensaje liberador del Evangelio. Posibilitando el descubrimiento y la aceptación de Cristo. Acercándoles a la experiencia y vivencia de la fe desde los sacramentos. Provocando el deseo de reconciliación consigo mismo, con Dios y con la sociedad, desde una verdadera conversión de la mente y del corazón.
·         Liberar: Recuperando su dignidad y los valores humanos y cristianos. Dando un testimonio de presencia y cercanía humana, posibilitando la acogida fraternal y esperanzadora.
·         Reinsertar: Preparando a internos e internas para la vida en libertad, facilitando el encuentro y la inserción en la familia y en la sociedad. Posibilitando su reinserción desde la Fundación PROLIBERTAS, ofreciendo las Casas de Acogida. Realizando un seguimiento y atención post-carcelaria.

En la Pastoral Penitenciaria hoy seguimos las huellas que marcaron los “trinitarios redentores” desde los orígenes de la Orden, llevando el carisma de misericordia y redención en el norte de África a los cautivos y esclavos, les anunciaban el Evangelio, les fortalecían en la fe con los sacramentos, les mantenían firmes en la esperanza de su pronta liberación, pagaban su rescate y les reinsertaban devolviéndoles libres a su familia, a la sociedad y a la Iglesia.

Por ello el carisma trinitario encuentra en la Pastoral Penitenciaria una vía de concreción, un modo de expresión y de manifestación de lo propio y específico del carisma: llevar el evangelio de la misericordia y la redención a los presos, los nuevos cautivos, los actuales esclavos.

La Provincia Trinitaria de España Sur está comprometida en esta pastoral liberadora con gran parte de su potencial humano con dedicación total de doce religiosos, además de la colaboración de otros religiosos y estudiantes trinitarios, y está presente en once Centros Penitenciarios: Alcalá de Guadaira (Sevilla), Algeciras (Cádiz), Alahurín de la Torre (Málaga), Aranjuez (Madrid), Albolote (Granada), Córdoba, Herrera de la Mancha (Ciudad Re-al), Jaén, Navalcarnero (Madrid), Sevilla I y Sevilla II (Morón de la Frontera).

  1. SIT (Solidaridad Internacional Trinitaria)


Solidaridad Internacional Trinitaria (SIT) es un organismo instituido por la Orden de la Santísima Trinidad. Sus sedes locales se encuentran en las diferentes comunidades trinitarias que se localizan en territorio nacional.

Según recoge sus Estatutos “Solidaridad Internacional Trinitaria, SIT, se compromete a la actuación del carisma Trinitario en el campo específico de la liberación. Por tanto, en el Espíritu de San Juan de Mata y en fidelidad a la genuina Tradición Trinitario-Redentora, actúa a favor de quienes son reducidos a esclavitud o sufren persecución a causa de su fe religiosa, de la fidelidad a su conciencia o por la fidelidad a Cristo y a los valores del Evangelio”

SIT es un organismo sin ánimo de lucro, siendo su ámbito de actuación Internacional. Sus actuaciones, siempre encaminadas en la defensa de la libertad religiosa y en proyectos de ayuda y apoyo a los cristianos perseguidos a causa de su fe, se pueden desarrollar en:
  • Sensibilización. SIT realiza conferencias, charlas, artículos y material audiovisual, encaminado a dar a conocer casos concretos de persecución religiosa en el Mundo. Además, todos los meses se efectúa un folleto informativo (Intención del Mes), en el que se describe y se indican personas, grupos o entidades que están sufriendo persecución religiosa.
  • Proyectos. Hasta la Sede de Solidaridad Internacional Trinitaria España-Sur, llegan propuestas concretas de colaboración y elaboración de proyectos, siempre encaminados a la ayuda a personas u organismos que sufren persecución a causa de su fe. Los proyectos, que llegan desde diferentes partes del mundo, son evaluados por los miembros de SIT España-Sur, y conforme a sus fines, ayudados entre otros por la Tertia Pars de las comunidades trinitarias de España-Sur, se desarrollan finalmente. Construcción del centro de acogida para niños esclavos “San Juan de Mata” en Jartum, Centro de Ayuda “Bakhita” con el que se trabaja en El Cairo, Egipto, o ayuda a los proyectos que diferentes SIT internacionales desarrollan en programas de la India, son, entre otros, las actividades y líneas de acción de SIT España-Sur.
  • Oraciones. Una propuesta fundamental de SIT España-Sur es la vida de oración. La fe de los que sufren persecución nos interpela a aquellos que vivimos en una sociedad con cierta libertad religiosa. Nos hacemos, a través de la oración, grito y palabra de aquellos que están obligados a callar. Trabajamos, alimentados por la oración, por aquellos que se desenvuelven en el desierto de la persecución. Las jornadas de oración que se realizan sirven para unirnos a la desesperación y sufrimiento de personas que, sólo por creer en Cristo, son miembros directos de su pasión.

Historia de los Trinitarios

HISTORIA DE SAN JUAN DE MATA

Esta es la historia del nacimiento de la Orden Trinitaria. En un país muy cercano a España como es Francia, en la región de Provenza cerca de Marsella, nació en 1154 San Juan de Mata, fundador de la Orden Trinitaria. San Juan de Mata nace en una familia acomodada que trabajaba con la labor de sus manos y se dedicaba al comercio, transporte. Sus padres eran muy buena gente y queridos en el pueblo. Juan y María, padres de San Juan de Mata, tuvieron cinco hijos más.

Desde muy pequeño, San Juan de Mata le llamó la atención los continuos viajes que la gente de todas las razas hacía porque vivía cerca de un puerto, cerca de Marsella. Cuando fue al colegio sus profesores se quedaban admirados por lo inteligente que era. Ya desde pequeño comenzaba a destacarse en los estudios, en las buenas amistades...

Justo en esa época, comienza una guerra entre los cristianos y los musulmanes por cuestiones políticas y religiosas. Juan de Mata vive de cerca esto porque a su pueblo llegaban continuamente pidiendo ayuda para que la gente joven se alistara en el ejército para combatir a los musulmanes. Juan de Mata prefiere no ir porque cree que los problemas de la guerra se pueden solucionar de diferente manera. San Juan de Mata desde el puerto ve llegar constantes heridos, enfermos, esclavos y cautivos de otra raza y religión, noticias buenas y malas de cosas que suceden en las guerras. Todo esto le preocupa y no sabe qué puede hacer para que la gente no sufra tanto y se acabe la guerra.

Acaba los estudios en su pueblo y su deseo de seguir estudiando lo lleva a ausentarse, se va a París para estudiar la teología. Sus padres le ayudan a que pueda instalarse en París. Junto con los estudios teológicos, trabaja con las personas que más sufren: los enfermos, los hambrientos, se informa sobre la gente que cogen cautiva en la guerra… Se da cuenta de las necesidades y del dolor de la gente que sufre.

Él quiere ordenarse de sacerdote pero le pide a Dios un camino que sea diferente a quedarse en las parroquias y en continuar estudiando. Él quiere liberar a los cautivos, cuidarlos y dialogar para que no se hagan guerras en nombre de Dios. En su primera Misa, en el momento de la consagración, tiene una visión cuando levanta la forma: contempla a Jesús sentado en medio y dos hombres de razas diferentes a los lados en posición de rescate. Después de la primera Misa, el obispo de París le pide a San Juan de Mata que de clases de teología en la Universidad pero después de dar unos meses clases, le pide al obispo que necesita tiempo para pensárselo. Se va a Ciervofrío a reflexionar sobre lo que Dios quiere de su vida. Una tarde, paseando por el bosque se encontró a un ciervo y justo en medio de la cornamenta vio la cruz trinitaria, roja y azul. Desde ese momento encontró la respuesta a lo que Dios quería de su vida. Se puso en marcha y buscó a un amigo para que le ayudara, a Félix de Valois.

En Ciervofrío construyeron una casa pero necesitaban el permiso del Papa para fundar no sólo esa casa sino también una orden religiosa. Mientras Félix se quedaba en Ciervofrío rezando y buscando a gente para que le ayudara, Juan de Mata se fue a Roma a pedir el permiso de aprobar la orden trinitaria, cuando San Juan de Mata llegó a Ciervofrío, Félix de Valois había hecho muchos amigos para que le ayudaran, entonces San Juan de Mata junto a los amigos de San Félix de Valois se fueron a tierras de musulmanes  con un hábito blanco y con la cruz roja y azul en medio a rescatar a los cautivos. Mientras rescataban los cautivos, Félix de Valois rezaba junto a varios compañeros, trabajaban en el campo y pedían dinero para poder rescatarlos y construir hospitales y casas para poder acoger a las personas presas.

San Juan de Mata fue tan conocido que hasta los sultanes querían hablar con él no sólo de cuestiones de personas que sufrían cautiverio sino también por qué hacían esa labor. San Juan de Mata murió en el año 1213 y su lema fue: “Gloria a Ti Trinidad y a los cautivos libertad”.


HISTORIA DE LOS TRINITARIOS


San Juan de Mata escribió un libro con las actitudes que debían tener los religiosos y conforme debían vivir su vida. Esta regla fue aprobada por el Papa Inocencio III en el año 1198, a partir de entonces nace la Orden de la Santísima Trinidad y de la redención de los cautivos (los trinitarios). Es la primera institución de la Iglesia dedicada al servicio de la redención de los cautivos con las manos desarmadas. Desde el primer momento en que comienzan a nacer las casas de los trinitarios, hay gente viviendo con ellos además de los religiosos. Personas que se dedicaban también al servicio de los cautivos: además de religiosos había religiosas y personas que estaban casadas o solteras.

Los trinitarios tuvieron muy presente a la Virgen María y la patrona de la Orden es la Virgen del Buen Remedio que está con el niño Jesús y en una mano una bolsa de dinero para el rescate de cautivos. Desde el s. XIII hasta el s XV hacen muchas redenciones de cautivos. Fundan muchas casas en Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, España, Italia y las costas de África preocupándose por la vida de los que más sufren  y cuidándolos además de rescatarlos. Durante el s. XV y XVI  se hicieron muchos rescates, más de 150.000 cautivos se redimieron, entre ellos a Miguel de Cervantes.

La primera casa trinitaria de España se fundó en Avingaña, en Lérida. Un convento muy grande donde había hospedería, hospital y la casa para los trinitarios y las personas que trabajaban y vivían con ellos. Hubo un trinitario que predicó el Evangelio en las Alpujarras y fue martirizado por los musulmanes en La Peza (Granada) en 1549.

Pero sucedió que en la Iglesia poco a poco se fue despreocupándose de las personas que más sufrían y también ocurrió con los trinitarios que empezaron a vivir muy bien y olvidarse de los problemas de la gente, a no rezar…, fue cuando nació San Juan Bautista de la Concepción que reformó la orden Trinitaria en 1599 para preocuparse de la oración y también de las personas que más sufrían en aquella época. San Juan Bautista nación en Almodóvar del Campo (Ciudad Real). Escribió muchas obras para la formación de los frailes. También en aquella época hubo religiosos trinitarios que se preocuparon de los más pobres y surgió un hombre llamado Simón de Rojas que era trinitario y fundó el comedor del Ave María en Madrid. Fue muy devoto de la Virgen María e inventó la expresión del “Ave María”.

Un fraile estuvo muchos años enfermo y desde su enfermedad predicó la liberación siendo consejero de muchos obispos y gobernantes y modelo de esperanza para muchos enfermos. Se llamaba Tomás de la Virgen. En uno de los rescates realizado en África, los trinitarios trajeron a España la imagen de Jesús Rescatado o de Medinaceli (también conocido como el Rescatado o el Cautivo), imagen que cuando fueron a pagarla tenían antes que pesarla y según su peso así era el precio del rescate y que no pesó nada y por lo tanto no tuvieron que pagar nada. La gente empezó a tener mucha devoción de la imagen y cuando iba de ciudad en ciudad hasta llegar a Madrid toda la gente salía a recibirla, a besarla y a rezarle.

Nació en Vic (Barcelona) un trinitario llamado Miguel de los Santos que fue un escritor espiritual y patrono de la juventud trinitaria. Una hija de Lope de Vega se hizo monja trinitaria de clausura en Madrid cuya vida fue de una santa y está enterrada junto a su padre. Se llamaba Marcela de San Félix. Ángela María de la Concepción fue fundadora del convento de las trinitarias del Toboso y reformó la vida de las trinitarias de clausura. Ana María Taigi e Isabel Canori Mora fueron dos madres de familia que se entregaron al servicio de la redención y por sus obras de caridad fueron muy conocidas e inclusa una de ellas fue maltratada por su marido. El marido después de saber lo que había hecho a su mujer cambió su corazón y se hizo sacerdote.

Los siglos XVIII y XIX fueron los más amargos de la Orden Trinitaria. En el centro de Europa fueron suprimidos los trinitarios: en el imperio austrohúngaro. La orden se escindió en dos partes: una parte en España e Italia y otra parte en Hispanoamérica. En Italia la orden fue suprimida en 1809-1810 y en España en 1835. Sólo quedó una casa trinitaria que fue en Roma, en San Carlino. A pesar de las dificultades, los trinitarios continuaron con su obra liberadora y poco a poco volvieron a expandirse por el mundo. En España llegaron a Alcázar de San Juan en el año 1879. En 1922 volvieron a Francia, en Austria en 1900, en Estados Unidos en 1912. Comenzó una actividad misionera por parte de los trinitarios: en África, América Latina y Asia.


LOS TRINITARIOS HOY
  
Los trinitarios hoy estamos en más de 30 países del mundo donde estamos dando testimonio de nuestra labor sencilla y callada. Aunque somos pocos religiosos y religiosas, hay mucha gente que nos quiere y nos ayuda a ayudar a la gente más sencilla. Formamos una gran familia donde hay religiosos, religiosas y laicos. Todos trabajamos desde el mismo lema: “Gloria a Ti Trinidad y a los cautivos libertad”.

Nuestra misión es liberar a las personas que sufren cualquier tipo de esclavitud ya sea la droga, la cárcel, el alcohol, en barrios marginales, además de alabar a la Santísima Trinidad. Cuentan que los trinitarios un día llegaron a la cárcel para ayudar a uno de los presos que había solicitado una ayuda. Resulta que se acercaron los trinitarios por la cárcel y Dios hizo un milagro cambiando el corazón de las personas de la cárcel que muchos de ellos se hicieron trinitarios. Los trinitarios como son una gran familia están ayudando a las personas que están esclavas de la droga, del alcohol… Los trinitarios también trabajan con las personas que sufren persecución por ser cristianos como nosotros por ello han fundado hace poco una casa en El Cairo que es casa de acogida para estas personas perseguidas.

La familia trinitaria está trabajando en los países de misión tanto en África como en América latina al servicio de los más pobres. Para ellos están construyendo escuelas para que la gente aprenda a leer y a escribir, hospitales, centros de capacitación laboral, hospitales, está trabajando en los colegios enseñando y formando a los niños como. Dicen que hay un dicho de que en los colegios trinitarios volverá un hermano de San Juan de Mata porque estuvo dando clases y murió de muy joven. La gente cree que vendrá un hermano suyo para hacer felices a los niños.

La familia trinitaria está trabajando en barrios periféricos de grandes ciudades al servicio de la reinserción y de dar una oportunidad en la vida a aquellas personas que no se les confía nada, también está trabajando en comedores de transeúntes y con gente de la calle, con inmigrantes y reclusos ofreciendo casas de acogida para tener un hogar donde recibirles, con muchos grupos juveniles en toda la provincia de España-Sur que tiene casas en Madrid, Alcázar de San Juan, Valdepeñas, Andujar, Santuario de la Virgen de la Cabeza, Santuario de la Virgen de la Fuensanta, Córdoba, Algeciras, Sevilla, Granada, Antequera y Málaga, también trabajamos en Bolivia, Chile, Perú, Argentina y hay trinitarios en Madagascar y en El Cairo.

Respecto a los grupos juveniles damos formación a más de 2000 niños y niñas en toda la provincia y al final del curso celebramos cinco campamentos en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Los trinitarios también prosiguen su labor liberadora en muchas cárceles de España, acompañando espiritualmente a los presos, llevándole el mensaje de Juan de Mata y dándole ánimos tratando de reinsertarlos en la sociedad.

Otro gran grupo dentro de la gran familia trinitaria es el laicado. Son personas con inquietudes e ilusión por ayudar a los demás que hacen un compromiso de vida por la Santísima Trinidad y el proyecto trinitario, colaboran codo con codo con las misiones, los comedores de transeúntes de Córdoba y Madrid, el Proyecto Hombre, las cárceles, las parroquias, etc. Actualmente forman un gran número en toda la provincia España-Sur. También los trinitarios colaboran con Proyecto Hombre, una ong que trabaja en la recuperación de toxicómanos y su reinserción en la sociedad.